AGRICULTURA       Fertilización   
Abono de lombriz
El abono de la lombriz es un estimulante biológico de la fertilidad, constituido únicamente por deyecciones de lombrices. Contiene, por tanto, única y exclusivamente sustancia orgánica que ha sido elaborada y transformada a través del aparato digestivo de dicho verme.

La sustancia orgánica así digerida, adquiere características especiales para el abono de todas las clases de cultivo. Riquísimo en flora microbiana que activa su utilidad, haciendo de él un producto vivo. Es inodoro y carece de gérmenes patológicos.

Caracterizado por un contínuo equilibrio de Nitrógeno-Fósforo-Potasio y de microlementos, hace que la planta crezca de un modo armónico, exaltando la calidad en la producción.

Su uso aumenta la fertilidad del terreno por la elevadísima carga microbiana, acelera el proceso de transformación de la sustancia orgánica presente en el terreno, favoreciendo la disponibilidad y la utilización de los elementos nutritivos presentes.

Favorece, además, por competición de la población bacteriológica, el control biológico de los microelementos dañinos, es decir, que controla la acción de los pará sitos y protege a las plantas de las plagas.

El humus de lombriz aporta al terreno gran cantidad de vitaminas, enzimas, fitohormonas naturales, en tal grado que acelera la germinación de la semilla, estimula la radicación del tallo, el crecimiento de las plantas con aumento de hojas, la coloración de las flores y de los frutos, adelanta la maduración y protege a las plantas de enfermedades.

Es un fertilizante equilibrado, porque, además de poseer los más importantes macroelementos (N-P-K), tiene una entera gama de microelementos que en modo particular activa el cultivo.

Por último, el humus es un corrector del terreno gracias a su contenido de materia orgánica y elevado grado de humedad.

MODO DE EMPLEO

El humus hay que colocarlo a la base de la planta, en contacto directo con las raices más superficiales. Hay que regar la planta después de colocar el fertilizante, para facilitar la absorción por parte de los capilares.

La dosificación sugerida es la siguiente:

  • Hortalizas: 60 gr/planta. 1.000 kg/ha.
  • Viveros: 1500 kg/ha.
  • Semilleros: 300 gr/m2
  • Floricultura: 150 gr/m2
  • Frutales
    • Pequeños: 2 kg/árbol
    • Medianos: 3 kg/árbol
    • Grandes: 4-5 kg/árbol


Fuente: La Era Agrícola. Caracas, febrero, 1993. N°13. p.16

      

      

      

      

      

      

      

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